martes, 24 de julio de 2012

Cloud (La nube) primeros capítulos


Cloud
(La nube)




¿Qué sucedería si desaparecieran todos los libros del mundo y una compañía se hiciera con todo el conocimiento de la humanidad?


 Mario Escobar









© Mario Escobar, 2012

Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total y/o parcial de este libro, por cualquier medio, sin la previa autorización por
escrito de los propietarios del copyright.


www.marioescobar.es




















¿Cuál sería el impacto social de tener todo esa información al alcance? No lo sabemos. A título personal, creo que el modelo correcto es pensar en toda la información del mundo como el equivalente a un iPod. ¿Qué pasa si se lleva toda esa información encima y se actualiza en tiempo real? ¿Cómo afectará a la enseñanza si un estudiante puede dar con la respuesta antes de que salga de la boca del profesor?”
Eric Emerson Schmidt, Presidente y director general de Google





“El mejor motor de búsqueda será aquel que entienda exactamente lo que uno quiere decir y le devuelva exactamente lo que busca”.
Larry Page, Fundador de Google











“La gente podrá entrar en un sitio Google utilizando su propia capacidad de búsqueda y tendrá la posibilidad de entender cosas sobre si mismo en tiempo real…Con Google se podrán comprender los propios genes. Google tiene la capacidad de hacer todo esto…”
John Craig Venter, director J. Craig Venter Institute. La mayor entidad privada que investiga el genoma humano



“La información es poder”
Francis Bacon, filósofo

And are you not’, said Fook leaning anxiously forward, ‘a greater analyst than the Googleplex Star Thinker in the Seventh Galaxy of Light and Ingenuity which can calculate the trajectory of every single dust particle throughout a five-week Dangrabad Beta sand blizzard?

Douglas Adams, The Hitchhiker's Guide to the Galaxy







Nota del Autor
Domino Virtual es una obra de ficción, pero es muy real en algunas de sus conclusiones. GoodLife no existe en realidad, pero el peligro de que unas pocas compañías tengan el control de un gran número de información es real. Muchos de los programas de Inteligencia artificial, análisis de ADN para usuarios de Internet, Educador Virtual,… están en marcha en la actualidad.
En este momento ya existen bacterias manipuladas genéticamente para la limpieza de residuos, sobre todo del crudo del petróleo. La creación de otros tipos de bacterias será factible en los próximos años.
Gobiernos, compañías e individuos somos cada vez más vulnerables al uso que unos pocos hagan de la información que poseen.
Los nombres y hechos que se narran son ficticios, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.








Prólogo

Día 1, 10:30 h, National Archive,
700 Pensylvania Avenue, NW Washington DC


Robert Walker había vivido toda su vida sobre una silla de ruedas. Una extraña enfermedad de los huesos le impedía caminar y su padre Michael intentaba pasar con él todo el tiempo posible. Aquella mañana, los dos habían recorrido cientos de kilómetros para visitar el Archivo Nacional y contemplar con sus propios ojos la Declaración de Independencia y la Constitución de los Estados Unidos.
El joven soñaba con convertirse en abogado y fiscal del distrito, tal vez algún día llegaría a ser congresista o senador. Por eso, aquella mañana de sábado estaba disfrutando al tener ante sus ojos la Declaración de Independencia. Llevaba semanas organizando ese día con su padre. Una visita a Washington desde Lancaster, Philadelphia, para ver la Carta de Independencia en la “Rotonda de las Cartas de la Libertad”. Ahora estaba allí mismo, con la nariz casi pegada a la declaración y leyendo el texto en voz baja.
-Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los vínculos políticos que lo han ligado a otro, y tomar entre las naciones de la Tierra el puesto separado e igual al que las leyes de la naturaleza y del Dios de esa naturaleza le dan derecho…
-Robert, sepárate del vidrio –dijo su padre, tomándole del brazo.
Una de las guardas del Archivo Nacional se aproximó hasta ellos y con una sonrisa perfecta les dijo que llevaba cinco años de servicio en aquella sala y había observado a decenas de jovencitos que se apasionaban al ver los escritos originales.
-No se preocupen, los documentos están bien protegidos. Dentro de la vitrina, hecha de titanio y aluminio, hay un gas llamado argón para que nada pueda afectar a nuestras cartas de la libertad.
-¿Argón? –preguntó Robert.
-Es un gas –dijo su padre, mientras tiraba de su brazo.
Apenas el hombre había terminado la frase, cuando los ojos de Robert comenzaron a moverse rápidamente.
-Papá, está desapareciendo –dijo el joven sorprendido.
-¿Qué? – preguntó el padre acercándose al documento-, yo no veo nada.
-Mira, por los bordes.
La guarda dio un paso hacia delante y se asomó por encima del muchacho. Afortunadamente el  documento seguía ahí, pero parecía más difuso que antes. Comenzó a sudar y su piel negra brilló bajo la luz de los focos. Sentía mucho calor, como si alguien hubiera encendido una estufa dentro de sus pantalones grises. Buscó el intercomunicador y se le cayó dos veces antes de poder conectarlo.
La sala comenzó a llenarse de murmullos y en unos segundos todos se alejaron de las vitrinas. Los guardas llamaron a la central de mandos y comenzaron a desalojar la sala.
-Aquí Rotonda de la Libertad, emergencia. Habla Susan Morgan.
Se escuchó el zumbido del interfono y a la guarda se le hizo interminable los dos segundos que tardaron en responderla.
-¿Qué sucede? –preguntó una voz apática desde el control.
-Están desapareciendo –dijo Susan incrédula.
-¿El qué está desapareciendo, Susan?
-Los papeles se hacen humo –contestó Susan transpirando por todas partes, mientras sus ojos observaban las vitrinas vacías.
Michael y su hijo Robert se apartaron de la vitrina y comenzaron a correr hacia la salida. La idea de que pudiera tratarse de un atentado ensombreció la mirada de Michael, aquello no podía estar pasándole a ellos. No era justo que su hijo muriera después de todo lo que había luchado para sobrevivir.















1
Día 1,  12:00 h, 330 Drumm St,
San Francisco, California

David Portier se volvió a estirar en la cama. Normalmente los sábados se levantaba muy tarde, pero aquella mañana le había tocado trabajar. Al día siguiente salía en la web de su periódico un amplio artículo sobre la violencia sexual contra niños en la ciudad de San Francisco. Era el tipo de noticias que el alcalde y la ciudad preferían no ver en los titulares de los periódicos, pero en los últimos meses de verano, la muerte y violación de menores se había disparado. El último caso había conmocionado especialmente a todo la Costa Oeste. Muchos abogaban por la conocida Ley Chelsea, un endurecimiento de las penas por abusos, con cadena perpetua para los culpables.
Al final del artículo puso su firma, David Portier. Todavía le costaba hacerse a la idea de que escribía en un periódico de verdad, aunque el San Francisco Chronicle no fuera el diario de sus sueños y el dominical de la web tampoco fuera lo que había imaginado al terminar sus estudios, le parecía el trampolín seguro a un periódico de tirada nacional.
Apretó a un botón y el artículo salió en dirección a la redacción. Sacó una copia en papel y la dejó sobre el escritorio. Seguía prefiriendo el olor de la tinta sobre el folio, sabía que era un anticuado, pero no lo podía evitar.
Encendió la televisión y se fue a preparar un café. Tenía un Starbucks cerca, pero prefería una buena taza casera. Su novia era colombiana y le tenía bien abastecido. Cuando el aroma del café invadió la cocina, David llenó su taza y se dirigió afuera. Vivía en pleno corazón financiero de la ciudad, pero su apartamento tenía una inmensa terraza que daba a la calle. Desde allí podía contemplarse el complejo deportivo en el que todas las mañanas jugaba al tenis y se daba un baño en la piscina climatizada. Conocía a sus tres vecinos, un grupo de jubilados que habían visto crecer los rascacielos a su alrededor. Aunque no tenía mucha vida social. Los sábados llegaba a la seis de la mañana después de bailar salsa con su novia toda la noche, pero no quedaba con amigos y no veía nunca a su familia.
-Hola David –dijo una voz desde el otro lado del cristal opaco que separaba su terraza de la del vecino.
Por la voz supo que era John, un jubilado que había dedicado toda su vida al marketing de un fabricante de coches. Se había prejubilado muy pronto, se dedicaba a tomar el sol, leer los periódicos y dar paseos por la playa.
-Hola Martin, ¿Qué haces despierto tan pronto?
-Ya sabes que los viejos no podemos dormir mucho –dijo el hombre asomándose por el lateral del cristal.
-¿Quieres un café? –preguntó David sin mucho ánimo. Era uno de los pocos momentos en la semana en los que estaba solo. Su novia y el periódico le ocupaban el noventa por ciento de del día.
-¿Es café de verdad? Todavía no me he acostumbrado a la bazofia que se vende en San Francisco.
-Es de Colombia –contestó.
Martin salió de su apartamento y llamó a la puerta. David le abrió la puerta y le preparó una taza de café.
-¿Cómo va el artículo? –preguntó Martin.
-Ya lo he enviado –contestó David, todavía medio dormido.
-Seguro que se levanta un buen revuelo. Esos tipos del ayuntamiento no quieren que nadie hable de la basura que se mueve en esta ciudad, dicen que perjudica el turismo – comentó Martin.
-Bueno, el gobernador no lo está haciendo tampoco muy bien y es republicano –contestó David.
El anciano sonrió y la hilera de sus dientes artificiales brilló por unos momentos en su rostro moreno. David pensó que no quería pasar así los últimos años de su vida, solo y aburrido, sin que a nadie le importara si estabas vivo o muerto.
-Bueno, espero que el dueño del periódico piense lo mismo que tú –comentó David apurando el café.
-¿Cuándo vendrá tu novia? –preguntó Martin.
-Me imagino que esta tarde –dijo David.
-Me debe una partida de ajedrez. Bueno te dejó con tus cosas, no quiero parecer un viejo pesado y entrometido –comentó Martin.
-No te preocupes, Martin. Eso es exactamente lo que eres.
El hombre sonrió desde el umbral de la puerta y después la cerró detrás de él.
David se acercó de nuevo al salón, quería coger el teléfono y hacer una llamada para confirmar que el jefe de redacción había recibido el artículo.
-John, hola. Ya te he enviado el artículo. ¿Lo has recibido? –preguntó David, después dio un trago largo de café y se sentó en el sofá.
-¿Qué demonios te pasa? ¿No estás viendo la maldita televisión? –preguntó ofuscado el redactor jefe.
-¿Por qué? No me dirás que hay unos aviones estrellándose en Nueva York… -dijo pasando los canales hasta llegar a la CNN.
Durante unos minutos se quedó con el teléfono en una mano, el café en la otra y la boca abierta.
-“Ultima hora. Un extraño suceso conmueve al mundo esta tranquila mañana de sábado. Hace aproximadamente dos horas, algunos de los documentos más importantes del país han empezado a deteriorarse rápidamente. La voz de alarma la dieron varios turistas del Archivo Nacional en Washington, cuando percibieron que las Cartas de la Libertad estaban desapareciendo delante de sus ojos. Ya tenemos los primeros videos enviados por iPhone y los primeros comentarios colgados Twitter…”
-¡Es increíble! Pero, ¿Es cierto lo que dice la CNN?–dijo David a su jefe. Sus pequeños ojos azules se dedicaron a repasar todas las cadenas de noticias. Quería asegurarse de que no era una broma de mal gusto. Últimamente varios bulos habían sido colgados en Internet y los medios de comunicación habían seguido la noticia sin tan siquiera comprobarla, porque nadie quería arriesgarse a ser el último. Esa era una de las maravillas y desdichas de la información instantánea.
-Lo es, pero quiero que investigues si está pasando aquí, en California.
-¿Por qué iba a suceder aquí? Esas cosas siempre suceden en la Costa Este –dijo David tocando su pelo rubio rizado.
-Quédate mirando un rato la televisión y lo entenderás –dijo el redactor jefe.
David colgó el teléfono y corrió con su bañador medio caído hasta el cuarto. Encendió su iPad y tocó el centro de pantalla. Comenzó a ver varios canales europeos, las últimas noticias del Washington Post y del New York Times. Al parecer el papel estaba desapareciendo en todo el mundo a la vez.

lunes, 23 de julio de 2012

Generación Kindle





Uno de los últimos fenómenos literarios es la conocida generación kindle. Como sabréis, Amazon está en España desde septiembre del 2011. Muchos temían su llegada, ya que la plataforma de venta online ha revolucionado la venta del libro digital en Estados Unidos. Dicho y hecho. Varios autores se han convertido en un fenómeno de la red. Muchos de estos autores eran inéditos y no habían conseguido publicar su libros, otros habían visto como los editores rechazaban alguno de sus manuscritos.
La editorial Ediciones B fue la primera en ver el filón de este nuevo negocio de la auto publicación, en la que el lector y la compra directa son los únicos requisitos para tener éxito. Otras editoriales han comenzado a reaccionar también, como es el caso de La Esfera de los Libros y su novela La saga de los longevos.
Por parte de España, la plataforma mejor posicionada en Casa del Libro, que está vendiendo muy bien sus ebooks y acaba de empezar con una linea de publicación de escritores inéditos.
Todos estos cambios afectarán al precio de los libros, la expansión de los ebooks y los diferentes dispositivos de lectura.
La subida del IVA al 21% ha atemorizado a muchos, ya que reducirá los beneficios de los libros electrónicos, pero sin duda en los próximos dos años veremos como este sector del libro crece hasta convertirse en uno de los principales.
Feliz lectura y no olvides que en Kindle hay mucho que leer a poco más de 1€.

Mario Escobar

Otros ebooks de Mario Escobar


Fahrenheit 451


Fahrenheit 451
(Wikipedia)

Montag es un bombero encargado de quemar los libros, por orden del gobierno. Todo cambia cuando conoce a Clarisse, una mujer que le genera dudas sobre su felicidad, y su amor por su esposa.

Montag es un bombero. En la sociedad imaginada por la novela, de carácter distópico, los bomberos tienen la misión de quemar libros ya que, según el gobiernoleer impide ser felices porque llena de angustia; al leer, los hombres empiezan a ser diferentes cuando deben ser iguales, el cual es el objetivo del gobierno, que vela por que los ciudadanos sean felices para que así no cuestionen sus acciones y los ciudadanos rindan en sus labores.
Al principio de la novela el país de Montag está al borde de la guerra.
Montag conoce a una muchacha llamada Clarisse, que es señalada como loca por pensar. Clarisse cuenta que a ella y a su familia los tachan de “antisociales” porque formulan preguntas, en lugar de que su entorno las pregunte y las respondan ellos mismos. Es esa joven la que empieza a generar en Montag la duda sobre si verdaderamente es feliz, además de despertarle la curiosidad acerca de los libros. El jefe de Montag, Beatty, le dice que los libros sólo sirven para hacer sentir mal a las personas. Es un hombre astuto que sigue los ideales utópicos del gobierno, confiando plenamente en el sistema que rige a toda la sociedad.
Montag acude a un incendio en el que había que quemar una casa de una mujer anciana que tenía una biblioteca. Antes de echar el queroseno, Montag toma un libro y se lo lleva escondido. La anciana no sólo se rehúsa salir de su casa, sino que es ella misma quien le prende fuego con una cerilla, porque piensa que es mejor morir con sus libros que vivir en la ignorancia. Esto impacta más a Montag y le hace pensar en cuanto han de valer los ideales por los que lucha aquella gente, cosa que aumenta su curiosidad.
La esposa de Montag, Mildred, ha sido manipulada desde siempre por los ideales que el gobierno ha planteado en los ciudadanos, así como Montag, hasta que conoció a Clarisse.
Montag se acuerda de un viejo que conoció en el parque, un profesor de literatura llamado Faber. Como Montag tenía una colección de libros escondida, fruto de una curiosidad que había incrementado desde ese encuentro, se lleva un ejemplar de la Biblia, como carnada para Faber. Le plantea al viejo profesor la necesidad de luchar para que los libros permanezcan sobre la ignorancia.
Diseñan un plan entre los dos para cumplir este objetivo. Faber planea contactar con un impresor desempleado y con varios académicos exiliados amigos de él. Le da a Montag un dispositivo para que se puedan mantener comunicados y sigan diseñando el plan, además de las ansias de Faber de oír los argumentos que ofrece Beatty.
Al llegar a su casa, Montag encuentra a Mildred y a unas amigas hablando con la “familia”. Molesto por su ignorancia y por ver que son incapaces de dar cariño incluso a sus maridos e hijos, saca un libro de poemas y lee uno. Una de las amigas se pone a llorar y otra se enoja con él. Faber le reprocha por haber hecho esto, ya que lo considera un error y una gran imprudencia. Tras esto se va a trabajar a la estación de bomberos.
Suena un aviso de alarma y marchan a atenderla. Cuando llegan al lugar Montag ve horrorizado que es su propia casa.
Al llegar, sale Mildred corriendo y se va en un taxi. Beatty le revela a Montag que fue ella quien hizo la denuncia, pero que sus amigas ya habían hecho otra. Le ordena quemar él mismo la casa junto con los libros. Beatty empieza a golpear y a provocar a Montag y cuando se da cuenta del dispositivo con el que Montag se comunicaba con Faber lo apaga, lo guarda en su bolsillo y le dice que va a seguir su señal para encontrar a Faber. Enfurecido, Montag quema vivo a Beatty con el lanzallamas.
Montag huye. A pesar de que se había organizado una intensa búsqueda por parte de las autoridades, Montag logra escapar al bosque, dando con un grupo de personas llamados hombres libro, que resultan ser académicos dirigidos por un hombre llamado Granger. Granger le cuenta que la misión de ellos es ir por los bosques, teniendo conocimiento de los libros y memorizarlos para transmitirlos oralmente y así, un día, poder imprimirlos.

El libro fue publicado por primera vez en 1953, para criticar la censura de libros en Estados Unidos, como resultado del “Macarthismo” del senador Joseph McCarthy, al igual que la quema de libros en la Alemania Nazi en 1933 y el lanzamiento de las bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki. El libro fue publicado por primera vez en episodios en la recientemente iniciada revista Playboy.
En 1967 se publicó una versión censurada, sin conocimiento de Bradbury, donde se omitían las palabras “Damn” y “Hell” (“maldito” e “infierno”). Poco después se publicó otra versión con todas sus palabras y una explicación por parte de Bradbury acerca de lo que pasó con el anterior libro.

¿Qué es Cloud?



En este tipo de computación todo lo que puede ofrecer un sistema informático se ofrece como servicio,1 de modo que los usuarios puedan acceder a los servicios disponibles “en la nube de Internet” sin conocimientos (o, al menos sin ser expertos) en la gestión de los recursos que usan. Según el IEEE Computer Society, es un paradigma en el que la información se almacena de manera permanente en servidores de Internet y se envía a cachés temporales de cliente, lo que incluye equipos de escritorio, centros de ocio, portátiles, etc.
“Cloud computing” es un nuevo modelo de prestación de servicios de negocio y tecnología, que permite al usuario acceder a un catálogo de servicios estandarizados y responder a las necesidades de su negocio, de forma flexible y adaptativa, en caso de demandas no previsibles o de picos de trabajo, pagando únicamente por el consumo efectuado.
El cambio paradigmático que ofrece computación en nube es que permite aumentar el número de servicios basados en la red. Esto genera beneficios tanto para los proveedores, que pueden ofrecer, de forma más rápida y eficiente, un mayor número de servicios, como para los usuarios que tienen la posibilidad de acceder a ellos, disfrutando de la ‘transparencia’ e inmediatez del sistema y de un modelo de pago por consumo.
Computación en nube consigue aportar estas ventajas, apoyándose sobre una infraestructura tecnológica dinámica que se caracteriza, entre otros factores, por un alto grado de automatización, una rápida movilización de los recursos, una elevada capacidad de adaptación para atender a una demanda variable, así como virtualización avanzada y un precio flexible en función del consumo realizado evitando además el uso fraudulento del software y la piratería.
La computación en nube es un concepto que incorpora el software como servicio, como en la Web 2.0 y otros conceptos recientes, también conocidos como tendencias tecnológicas, que tienen en común el que confían en Internet para satisfacer las necesidades de cómputo de los usuarios.

El concepto de la computación en la nube empezó en proveedores de servicio de Internet a gran escala, como Google, Amazon AWS, Microsoft y otros que construyeron su propia infraestructura. De entre todos ellos emergió una arquitectura: un sistema de recursos distribuidos horizontalmente, introducidos como servicios virtuales de TI escalados masivamente y manejados como recursos configurados y mancomunados de manera continua. Este modelo de arquitectura fue inmortalizado por George Gilder en su artículo de octubre 2006 en la revista Wired titulado «Las fábricas de información». Las granjas de servidores, sobre las que escribió Gilder, eran similares en su arquitectura al procesamiento “grid” (red, parrilla), pero mientras que las redes se utilizan para aplicaciones de procesamiento técnico débilmente acoplados (loosely coupled), un sistema compuesto de subsistemas con cierta autonomía de acción, que mantienen una interrelación continua entre ellos, este nuevo modelo de nube se estaba aplicando a los servicios de Internet.2

  • Integración probada de servicios Red. Por su naturaleza, la tecnología de cloud computing se puede integrar con mucha mayor facilidad y rapidez con el resto de sus aplicaciones empresariales (tanto software tradicional como Cloud Computing basado en infraestructuras), ya sean desarrolladas de manera interna o externa.3
  • Prestación de servicios a nivel mundial. Las infraestructuras de cloud computing proporcionan mayor capacidad de adaptación, recuperación de desastres completa y reducción al mínimo de los tiempos de inactividad.
  • Una infraestructura 100% de cloud computing permite al proveedor de contenidos o servicios en la nube prescindir de instalar cualquier tipo de hardware, ya que éste es provisto por el proveedor de la infraestructura o la plataforma en la nube. La belleza de la tecnología de cloud computing es su simplicidad… y el hecho de que requiera mucha menor inversión para empezar a trabajar.
  • Implementación más rápida y con menos riesgos. Podrá empezar a trabajar muy rápidamente gracias a una infraestructura de cloud computing. No tendrá que volver a esperar meses o años e invertir grandes cantidades de dinero antes de que un usuario inicie sesión en su nueva solución. Sus aplicaciones en tecnología de cloud computing estarán disponibles en cuestión de días o horas en lugar de semanas o meses, incluso con un nivel considerable de personalización o integración.
  • Actualizaciones automáticas que no afectan negativamente a los recursos de TI. Si actualizamos a la última versión de la aplicación, nos veremos obligados a dedicar tiempo y recursos (que no tenemos) a volver a crear nuestras personalizaciones e integraciones. La tecnología de cloud computing no le obliga a decidir entre actualizar y conservar su trabajo, porque esas personalizaciones e integraciones se conservan automáticamente durante la actualización.
  • Contribuye al uso eficiente de la energía. En este caso, a la energía requerida para el funcionamiento de la infraestructura. En los datacenters tradicionales, los servidores consumen mucha más energía de la requerida realmente. En cambio, en las nubes, la energía consumida es sólo la necesaria, reduciendo notablemente el desperdicio.

  • La centralización de las aplicaciones y el almacenamiento de los datos origina una interdependencia de los proveedores de servicios.
  • La disponibilidad de las aplicaciones está ligada a la disponibilidad de acceso a Internet.
  • Los datos “sensibles” del negocio no residen en las instalaciones de las empresas, lo que podría generar un contexto de alta vulnerabilidad para la sustracción o robo de información.
  • La confiabilidad de los servicios depende de la “salud” tecnológica y financiera de los proveedores de servicios en nube. Empresas emergentes o alianzas entre empresas podrían crear un ambiente propicio para el monopolio y el crecimiento exagerado en los servicios.4
  • La disponibilidad de servicios altamente especializados podría tardar meses o incluso años para que sean factibles de ser desplegados en la red.
  • La madurez funcional de las aplicaciones hace que continuamente estén modificando sus interfaces, por lo cual la curva de aprendizaje en empresas de orientación no tecnológica tenga unas pendientes significativas, así como su consumo automático por aplicaciones.
  • Seguridad. La información de la empresa debe recorrer diferentes nodos para llegar a su destino, cada uno de ellos (y sus canales) son un foco de inseguridad. Si se utilizan protocolos seguros, HTTPS por ejemplo, la velocidad total disminuye debido a la sobrecarga que estos requieren.
  • Escalabilidad a largo plazo. A medida que más usuarios empiecen a compartir la infraestructura de la nube, la sobrecarga en los servidores de los proveedores aumentará, si la empresa no posee un esquema de crecimiento óptimo puede llevar a degradaciones en el servicio o jitter altos.

Cloud (La nube) la novela de Mario Escobar



Sinopsis
David Portier, un joven periodista de San Francisco que está intentando hacerse un hueco en el mundo de la prensa, descubre la mañana en la que va a hacer la entrevista más importante de su vida, que todo el papel está comenzando a desaparecer misteriosamente.
El mundo está a punto de quedarse sin las mayores obras de arte escrita, pero una compañía GoodLife se ofrece a escanear el legado de toda la humanidad. Algunos gobiernos se resisten, pero cuando comienzan a fallar todos los sistemas, el mundo entero únicamente tiene una esperanza de salvar su legado con GoodLife.
Una novela de intriga, en la que nada es lo que parece y donde David Portier tendrá que averiguar quién está detrás de la destrucción del papel y cómo parar su destrucción.

Mario Escobar es un artista con las palabras. A veces me paro a releer una frase solo por el placer de la palabra escrita. Amazon.
Bajar la novela: Novela

Trailer de la novela Cloud (La nube)

El trailer de la novela.


Cloud (La nube)

Una novela sobre los peligros de las empresas tecnológicas y nuestra información privada.